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Preparando el Tablero de Ajedrez para el «Choque de Civilizaciones»

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Preparando el Tablero de Ajedrez para el «Choque de Civilizaciones»

Mensaje  Admin el Dom Mar 22, 2015 8:15 pm

Por Mahdi Darius Nazemroaya | ANNCOL / Global Research | 13 enero del 2015

El nombre de “Primavera Árabe” es una frase inventada en oficinas distantes en Washington, Londres, París y Bruselas por individuos y grupos que, aparte de tener algún conocimiento superficial de la región, saben muy poco acerca de los árabes. Lo que se está desarrollando entre los pueblos árabes es un encadenamiento normal de de sucesos. Tanto la insurrección como el oportunismo forman parte de ello. Donde hay revolución, siempre hay una contra-revolución.

Los trastornos en el mundo árabe tampoco son un “despertar” árabe. Dicho término implica que los árabes estaban dormidos, mientras la dictadura y la injusticia los rodeaban. En realidad, el mundo árabe, que es parte de un conjunto más amplio compuesto por árabes, turcos, e iraníes, ha conocido frecuentes revueltas que han sido reprimidas por los dictadores árabes, en coordinación con países como Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia. Ha sido la interferencia de estas potencias la que siempre ha actuado como un contrapeso a la democracia y continuará haciéndolo.

Divide y vencerás: Cómo la Primera “Primavera Árabe” fue manipulada

Los planes para reconfigurar Oriente Medio comenzaron varios años antes de la Primera Guerra Mundial. Sin embargo fue durante esta guerra, cuando estos diseños coloniales comenzaron a manifestarse claramente con la “gran revuelta árabe” contra el Imperio Otomano.

A pesar de que Gran Bretaña, Francia e Italia eran potencias coloniales que habían impedido a los árabes disfrutar de toda forma de libertad en países como Argelia, Libia, Egipto y Sudán, estos poderes coloniales se las arreglaron para presentarse como los amigos y aliados de la liberación árabe.

Durante la “gran revuelta árabe” los británicos y los franceses utilizaron a los árabes, de hecho, como soldados de infantería contra los otomanos para hacer avanzar sus propios planes de geopolítica. Los acuerdos secretos de Sykes-Picot entre Londres y París representan un caso típico. Francia y Gran Bretaña simplemente lograron utilizar y manipular a los árabes vendiéndoles la idea de la “liberación árabe” de la presunta “represión” de los otomanos.

En realidad, el Imperio Otomano era un imperio multiétnico. Daba una autonomía local y cultural de todos sus pueblos. De todos modos fue manipulado y orientado en el sentido de convertirse en una entidad turca. Incluso el genocidio armenio que se produciría en la Anatolia otomana tiene que ser analizado en el mismo contexto que el de los cristianos en Irak, actualmente convertidos en objetivo, como parte de un esquema sectario desatado por actores externos para dividir confesionalmente el Imperio Otomano, Anatolia, y a sus ciudadanos.

Después del colapso del Imperio Otomano, Londres y París niegan la libertad a los árabes sembrando las semillas de la discordia entre los pueblos árabes. Los líderes árabes locales, corruptos, fueron también socios en el proyecto y muchos de ellos estaban bien contentos de convertirse en clientes de Gran Bretaña y Francia. En el mismo sentido, la “primavera árabe” está siendo manipulada en la actualidad. Los EE.UU., Gran Bretaña, Francia, y otros están trabajando ahora con la ayuda de los corruptos líderes árabes para reestructurar el mundo árabe y África.

El Plan Yinon: Orden a partir del caos…

El Plan Yinon, que es una continuación de la estratagema británica en Oriente Medio, es un plan israelí para asegurar su superioridad estratégica regional. Se insiste en que Israel debe volver a configurar su entorno geopolítico a través de la balcanización de los Estados árabes vecinos, es decir su división en estados más pequeños y débiles.

Los estrategas israelíes consideraban a Irak como el estado árabe que representaba su mayor amenaza estratégica, por lo que Irak se caracterizó como la pieza central de la balcanización de Oriente Medio y el mundo árabe. Sobre la base de los conceptos del Plan Yinon, los estrategas israelíes han pedido la división de Irak en un estado kurdo y dos estados árabes, uno para los musulmanes chiítas y el otro para los musulmanes sunnitas. El primer paso hacia el establecimiento de este plan era una guerra entre Irak e Irán, abordada en el Plan Yinon.

En 2006 y 2008, las publicaciones de las fuerzas armadas de Estados Unidos Armed Forces Journal y de The Atlantic respectivamente publicaron mapas que circularon ampliamente y que seguían de cerca las líneas generales del plan Yinon.

Aparte de un Irak dividido, que el Plan Biden también recomendaba, el Plan Yinon llama a un mundo árabe dividido: Líbano, Egipto y Siria. La división de Irán, Turquía, Somalia y Pakistán también forma parte de esta visión. El Plan Yinon también pide la disolución del norte de África; dicha disolución tendrá a Egipto como punto de partida, desbordándose luego a Sudán, a Libia, y al resto de la región.

Protección del territorio: Redefinición el mundo árabe …

Aunque ajustado, el Plan Yinon está en marcha y nace en « A Clean Break: A New Strategy for Securing the Realm » (Una ruptura clara: una nueva estrategia para proteger el dominio), un documento de política israelí escrito en 1996 por Richard Perle y el Grupo de Estudio sobre “Una nueva estrategia israelí hacia el año 2000?, para Benjamin Netanyahu, el primer ministro de Israel en esa época. Perle fue ex subsecretario del Pentágono con Ronald Reagan y más tarde sería asesor militar de EE.UU. con George W. Bush Jr. en la Casa Blanca. Además de Perle, el resto de los miembros del Grupo de Estudio sobre “Una nueva estrategia israelí hacia 2000? comprendían a James Colbert (Instituto Judío para Asuntos de Seguridad Nacional, Jewish Institute for National Security Affairs), Charles Fairbanks Jr. (Johns Hopkins University), Douglas Feith (Feith y Zell Associates), Robert Loewenberg (Instituto de Estudios Estratégicos y Políticos Avanzados, Institute for Advanced Strategic and Political Studies), Jonathan Torop (Instituto de Washington para la Política del Cercano Oriente, The Washington Institute for Near East Policy), David Wurmser (Instituto de Estudios Políticos y Estratégicos), y Meyrav Wurmser (Johns Hopkins University). A Clean Break: Una Nueva Estrategia para Asegurar el Reino, es el nombre completo de este documento de política israelí de 1996.

En muchos aspectos, los EE.UU. están llevando a cabo los objetivos esbozados en el documento de Tel Aviv, la política de 1996 para asegurar el “reino.” Por otra parte, el término realm, « dominio o reino» revela la mentalidad estratégica de los autores. Un reino se refiere a cualquier territorio gobernado por un monarca o a los territorios de un monarca, pero gestionados y controlados por vasallos. En este contexto, el término “realm” se usa para significar que Oriente Medio es el reino de Tel Aviv. El hecho de que Perle, que ha sido esencialmente un funcionario de carrera del Pentágono, ayudase al autor del documento israelí, también le hace a uno preguntarse si el soberano del reino conceptualizado representa a Israel, a los Estados Unidos, o ambos.

Proteger el reino: el anteproyecto israelí para desestabilizar a Damasco

El documento de 1996 de Israel pide “hacer retroceder a Siria” en algún momento alrededor del año 2000 o después, empujando a los sirios fuera de Líbano y desestabilizar a la República Árabe Siria con la ayuda de Jordania y Turquía. Esto se ha llevado a cabo respectivamente en 2005 y 2011. El documento de 1996 establece que: “Israel puede conformar su ambiente estratégico, en cooperación con Turquía y Jordania, debilitando, conteniendo e incluso haciendo retroceder a Siria. Este esfuerzo puede centrarse en derrocar a Saddam Hussein del poder en Irak –un importante objetivo estratégico israelí– como un medio de frustrar las ambiciones regionales de Siria.” [1]

Como primer paso hacia la creación de un “Nuevo Oriente Medio” dominado por Israel y cercando a Siria, el documento llama a la eliminación de Saddam Hussein del poder en Bagdad, e incluso alude a la balcanización de Irak y el establecimiento de una alianza estratégica regional contra Damasco, que incluiría un “Irak central” sunnita. Los autores escriben: “Sin embargo, Siria entra en este conflicto con los algunos puntos débiles: Damasco está demasiado preocupada con la nueva situación regional para permitir distracciones sobre el frente libanés. Además Damasco teme el “eje natural” con Israel por un lado, Irak central y Turquía, por el otro, y Jordania en el centro que ejercería una presión sobre Siria y la desconectaría de la península saudí. Para Siria, esto podría ser el preludio de un nuevo trazado del mapa de Oriente Medio que pondría en peligro la integridad territorial de Siria.” [2]

Perle y el grupo de estudios “Nueva estrategia israelí hacia el año 2000?, recomiendan igualmente conducir a los sirios fuera del Líbano y desestabilizar Siria utilizando personalidades de la oposición libanesa. El documento dice: “[Israel debe desviar] la atención de Siria utilizando elementos de la oposición libanesa para desestabilizar el control ejercido por Siria en Líbano [3]”. Esto es lo que ocurriría en 2005, tras el asesinato de Hariri que había contribuido a lanzar la llamada “revolución de los cedros” y a crear la “Alianza 14 de Marzo”, grupo furiosamente anti-sirio controlado por el corrupto Saïd Hariri.

El documento también insta a Tel Aviv a “aprovechar la oportunidad para recordar al mundo la naturaleza del régimen sirio.” [4] Esto se encuadra claramente en la estrategia israelí de demonizar a sus oponentes mediante el uso de campañas de relaciones públicas (PR). En 2009, los medios de comunicación israelíes admitieron abiertamente que Tel Aviv a través de sus embajadas y misiones diplomáticas había puesto en marcha una campaña mediática mundial y organizado manifestaciones delante de las embajadas iraníes para desacreditar las elecciones presidenciales en Irán antes incluso de que hayan tenido lugar [5].

El documento también menciona algo que se asemeja a lo que está sucediendo actualmente en Siria. Dice así: “Lo más importante es que Israel tiene interés en apoyar diplomática, militar y operacionalmente las acciones de Turquía y Jordania contra Siria, protegiendo las alianzas con las tribus árabes a través del territorio sirio y que son hostiles a la elite gobernante de Siria [6], Con el levantamiento de 2011 en Siria, el movimiento de los insurgentes y el contrabando de armas a través de la fronteras con Jordania y Turquía se han convertido en uno de los problemas más importantes para Damasco.

En este contexto, no es de extrañar que Israel, entonces dirigido por Ariel Sharon, propusiera a Washington atacar a Siria, Libia e Irán después de la invasión anglo-estadounidense de Irak [7]. Por último, vale la pena saber que el documento israelí de 1996 preconizaba igualmente una guerra “preventiva” para modelar el entorno geoestratégico de Israel y esculpir el “Nuevo Oriente Medio”[8]. Esta es una política que los EE.UU. también adoptarían en 2001.

La erradicación de las comunidades cristianas de Oriente Medio

No es casualidad que los cristianos egipcios fueran atacados en el momento mismo del referéndum del Sur de Sudán y antes de la crisis en Libia. Tampoco es una coincidencia que los cristianos iraquíes, una de las comunidades cristianas más antiguas del mundo, se hayan visto forzados al exilio, dejando sus tierras ancestrales en Irak. El éxodo de los cristianos iraquíes, bajo la atenta mirada de las fuerzas militares estadounidenses y británicas, concuerda con la división confesional de los barrios de Bagdad. Los musulmanes chiítas y sunnitas fueron obligados por la violencia y los escuadrones de la muerte a formar enclaves confesionales. Todo esto está vinculado con el Plan Yinon y con la reconfiguración de la región como parte de un objetivo más amplio.

En Irán, los israelíes han intentado en vano conseguir que la comunidad judía de Irán abandone el país. La población judía de Irán es, de hecho, la segunda más grande en Oriente Medio y sin duda la comunidad judía más antigua del mundo que vive más apaciblemente. Los judíos iraníes se ven a sí mismos como iraníes y están vinculados a este país al que consideran como su patria, al igual que los musulmanes y cristianos iraníes, y para ellos el hecho de que intenten relocalizarlos en Israel por ser judíos, es ridículo.

En el Líbano, Israel ha estado trabajando para exacerbar las tensiones entre las diversas facciones cristianas y musulmanas, incluyendo a los drusos. El Líbano es un trampolín hacia Siria y la división del Líbano en varios estados también se ve como un medio para balcanizar Siria en varios pequeños estados árabes sectarios. Los objetivos del Plan Yinon son dividir Líbano y Siria en varios estados sobre la base de las identidades religiosas sunníes, chiíes, cristianos y drusos. Es posible que el éxodo de cristianos de Siria forme parte de los objetivos

El nuevo jefe de la Iglesia maronita, la mayor Iglesia católica oriental autónoma, ha expresado sus temores por la expulsión de los cristianos árabes en el Levante y en Oriente Medio. El Patriarca de Antioquía Mar Beshara Boutros Al-Rahi y muchos otros dirigentes cristianos en el Líbano y Siria temen que los Hermanos Musulmanes tomen el control de Siria. Al igual que en Irak, misteriosos grupos están atacando a las comunidades cristianas en Siria. Los líderes de la Iglesia Cristiana Ortodoxa Oriental, entre ellos el Patriarca Ortodoxo de Jerusalén, expresaron públicamente su profunda preocupación. Además de los cristianos árabes, estos temores son compartidos por las comunidades asiria y armenia, en su mayoría cristianos.

Al-Rahi estuvo recientemente en París, donde se reunió con el presidente Nicolas Sarkozy. Se informa que entre el Patriarca Maronita y Sarkozy había desacuerdos sobre Siria, que llevaron a Sarkozy a decir que el régimen sirio se derrumba. La posición del patriarca Al-Rahi es la de dejar a Siria realizar las reformas en marcha. El patriarca maronita también le dijo a Sarkozy que Israel debía ser tratado como una amenaza si Francia quería, legítimamente, que Hezbollah depusiese las armas.

Debido a su posición en Francia, Al-Rahi recibió inmediatamente las gracias por parte de los dirigentes cristianos y musulmanes de la República Árabe Siria que lo habían visitado en Líbano. Hezbolá y sus aliados políticos en el Líbano, de los que forman parte la mayoría de los parlamentarios cristianos en el Parlamento libanés, también elogiaron al Patriarca maronita que a continuación viajó al sur de Líbano.

Debido a su posición respecto a Hezbollah, y su rechazo a apoyar el derrocamiento del régimen sirio, Al-Rahi es objeto de ataques políticos por parte de la “Alianza 14 de Marzo”, liderada por Hariri. Este último está preparando una conferencia de personalidades cristianas para oponerse a la posición de la Iglesia Maronita y del Patriarca Al-Rahi. Desde que Al-Rahi anunciara su posición, el Partido Tahrir, activo tanto en el Líbano como en Siria, centró la crítica sobre él. También se ha informado de que oficiales estadounidenses de alto rango han cancelado sus reuniones con el Patriarca maronita como un signo de descontento por sus posiciones sobre Hezbollah y Siria.

La “Alianza 14 de Marzo” liderada por Hariri en el Líbano, que ha sido siempre una minoría popular (incluso cuando constituía una mayoría parlamentaria), trabaja mano a mano con EE.UU., Israel, Arabia Saudita, Jordania, así como con el grupo que recurre a la violencia y al terrorismo en Siria. Los Hermanos Musulmanes, y otros llamados grupos salafistas de Siria han mantenido y organizado conversaciones secretas con Hariri y los partidos políticos cristianos en el seno de la “Alianza 14 de Marzo”. Esta es la razón por la que Hariri y sus aliados se han convertido en enemigos del cardenal Al-Rahi. También fue Hariri y la “Alianza 14 de Marzo” quienes han llevado Fatah Al-Islam al Líbano y han ayudado a algunos de sus miembros a huir de Líbano para ir a luchar a Siria.

Hay grupos armados desconocidos que atacan a civiles sirios y al ejército sirio con el fin de causar el caos y luchas internas. Las comunidades cristianas en Siria también están siendo atacadas por grupos desconocidos. Es muy probable que los atacantes sean de una coalición de EE.UU., Francia, Jordania, Israel, Turquía, Arabia Saudí, y Khalij (árabe del Golfo), que trabajan con sirios en el interior del país.

Washington, Tel Aviv y Bruselas planifican un éxodo de cristianos de Oriente Medio. Se ha informado de que el Presidente francés Nicolas Sarkozy informó al jeque Al-Rahi en París de que las comunidades cristianas del Levante y de Oriente Medio podrán establecerse en la Unión Europea. Esta no es una oferta gratuita. Es una bofetada en la cara por los mismos poderes que han creado deliberadamente las condiciones para erradicar las antiguas comunidades cristianas en Oriente Medio. El objetivo parece ser el reasentamiento de las comunidades cristianas fuera de la región o de delimitar unos enclaves. Es posible que estas dos hipótesis constituyan los objetivos.

Este proyecto tiene por objeto delimitar los países árabes en países exclusivamente musulmanes, de acuerdo con el Plan Yinon y a los objetivos geopolíticos de los EE.UU. para el control de Eurasia. El resultado podría ser una gran guerra. Los cristianos árabes ahora tienen muchas cosas en común con los árabes del norte de África.

Nueva división de África: El Plan Yinon está en marcha

En lo que respecta a África, Tel Aviv intenta protegerla pues la ve como una parte más extensa de su periferia. Esta llamada “nueva periferia” se ha convertido en el fundamento geoestratégico de Tel Aviv tras la revolución iraní de 1979. Esto ha deformado y producido el hundimiento de la “antigua periferia” contra de los árabes que incluía a Irán, que fue uno de los más cercanos aliados de Israel durante el período Pahlavi. En este contexto, la “nueva periferia” de Israel fue concebida incluyendo países como Etiopía, Uganda y Kenia contra los estados árabes y la República Islámica de Irán. Esta es la razón por la que Israel ha estado tan profundamente involucrado en la balcanización de Sudán.

En el mismo contexto que las divisiones confesionales en Oriente Medio, los israelíes han esbozado planes para reconfigurar África. El Plan Yinon busca delinear África sobre la base de tres aspectos: (1) el origen etno-lingüístico, (2) el color de la piel y, por último, (3) la religión. Para asegurar el terreno, vemos que el Instituto de Altos Estudios Estratégicos y Políticos (IASP), el think-tank israelí del que Perle formaba parte, hacía también presión a favor de la creación del Mandato de Estados Unidos para África (AFRICOM) una división del Pentágono.

Un intento de destruir el punto de convergencia de una identidad árabe y africana está en marcha. Se trata de establecer líneas divisorias en África, entre la llamada “Africa Negra” y un África del Norte supuestamente “no-Negra”. Esto es parte de un plan para provocar un cisma en el continente entre los “árabes” y los “negros”.

Este objetivo explica por qué se ha alimentado y promovido la ridícula identidad de un “Sudán del Sur africano” ??y un “Sudán del Norte árabe.” Es igualmente la razón por la que los negros libios han sido el punto de mira de una campaña para “limpiar” Libia de gente de color”. La identidad árabe del norte de África se está desvinculando de su identidad africana. Al mismo tiempo hay un intento por erradicar grandes poblaciones de “árabes negros” para que haya una delimitación clara entre el “África negra” ??y una nueva África el norte “no-negra,”, que será transformada en un campo de batalla entre los que restan, los bereberes y los árabes “no-negros”.

En el mismo contexto africano con el intento de crear puntos de ruptura y delimitaciones, se fomentan las tensiones entre musulmanes y cristianos en países como Sudán y Nigeria. Se alimentan las divisiones en base al color de la piel, la religión, la etnia y el idioma, para impulsar la disociación y la desunión. Todo esto forma parte de una estrategia global con el fin de separar África del Norte del continente.

Preparación del tablero de ajedrez para el “Choque de Civilizaciones”

Es en este punto en el que hay que reunir todas las piezas y hacer la conexión entre los acontecimientos.

Se prepara el tablero para un “choque de civilizaciones” y se están colocando todas las piezas. El mundo árabe está siendo cercado y se trazan claras líneas de demarcación. Estas líneas de demarcación están reemplazando las fronteras invisibles entre los diferentes grupos etno-lingüísticos, religiosos y los basado en el color de la piel.

Bajo este esquema, ya no puede haber mezcla entre las sociedades y los países. Por esta razón los cristianos de Oriente Medio y de África del Norte, como los coptos, están en el punto de mira. Por la misma razón, los árabes y bereberes negros, así como otras poblaciones negras, se enfrentan al genocidio en África del Norte.

Después de Irak y Egipto, la Jamahiriya árabe libia y la República árabe siria son dos puntos importantes para la desestabilización regional en el norte de África y el sudeste de Asia, respectivamente. Lo qué sucede en Libia tendrá repercusiones en África, como los acontecimiento de Siria tendrán consecuencias sobre el sudeste de Asia y más allá. Irak y Egipto, según el Plan Yinon, han sido el inicio de la desestabilización de Libia y Siria.

Se está creando un “Oriente Medio musulmán”, una zona exclusivamente musulmana (excepto Israel) la cual será perturbada por la lucha entre chiítas y sunnitas. Un escenario parecido se ha puesto en marcha para crear un “África del Norte no-negra”, que se caracterizará por una confrontación entre árabes y bereberes. En virtud de este modelo de “choque de civilizaciones”, se prevé simultáneamente un conflicto ente Oriente Medio y África del Norte por un lado, y “Occidente” y el “África negra” por otro.

Por esta razón, al inicio del conflicto en Libia, tanto Nicolas Sarzoky, en Francia, como David Cameron, en Gran Bretaña, declararon uno detrás del otro que el multiculturalismo había muerto en sus respectivas sociedades de Europa occidental [9]. El verdadero multiculturalismo amenaza la legitimidad del programa de guerra de la OTAN. También representa un obstáculo para la implantación del “choque de civilizaciones”, que constituye la piedra angular de la política exterior de EE.UU.

En este sentido, Zbigniew Brzezinski, antiguo consejero de Seguridad Nacional de EE.UU., explica por qué el multiculturalismo es una amenaza para Washington y sus aliados: “Al convertirse en una sociedad cada vez más multicultural, puede que Estados Unidos tenga dificultades para conseguir un consenso en las cuestiones de política exterior (en cuestiones como por ejemplo, una guerra con el mundo árabe, China, Irán o Rusia y la antigua Unión Soviética), salvo que una gran parte de la población perciba una amenaza exterior directa de gran envergadura. Tal consenso existía de manera general a lo largo de toda la Segunda Guerra Mundial e incluso durante la guerra fría (y existe en la actualidad debido a la “guerra mundial contra el terrorismo)”[10]. La siguiente frase de Brzezinski explica por qué las poblaciones se oponen o apoyan las guerras: “[El consenso] tenía sus raíces, sin embargo, no sólo en los valores democráticos profundamente compartidos y que la población veía amenazados, sino también en afinidades culturales y étnicas con las víctimas, principalmente europeas, de totalitarismos hostiles” [11].

A riesgo de ser redundante, hay que mencionar de nuevo que los cristianos y los Negros están en el punto de mira precisamente con la intención de romper las afinidades culturales entre, por una parte la región de Oriente Medio y África del Norte y el llamado “mundo occidental,” y por otra parte el África suhbsahariana.

Etnocentrismo e ideología: justificar las “guerras justas” de hoy en día

En el pasado, las potencias coloniales de Europa occidental adoctrinaban a sus pueblos. Su objetivo era conseguir apoyo popular para las guerras de conquista. Para hacer esto preconizaban la expansión y la promoción del cristianismo y de los valores cristianos con el apoyo de los comerciantes armados y de los ejércitos coloniales.

Al mismo tiempo, se plantearon las ideologías racistas. Las poblaciones de los de países colonizados fueron retratadas como “sub-humanas”, inferiores, o personas sin alma. Finalmente, se utilizó el argumento de la “prueba del hombre blanco”, cuya misión consistía en civilizar a los pueblos del mundo pretendidamente “no civilizados”. Este marco ideológico de cohesión fue utilizado para presentar el colonialismo como una “causa justa.” Esta última a su vez se utilizó para conferir una legitimidad a las “guerras justas” con el fin de conquistar y “civilizar” a los países extranjeros.

Hoy en día, los designios imperialistas de Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, y Alemania no han cambiado. Lo que ha cambiado es el pretexto y la justificación para emprender sus guerras de conquista neocoloniales. Durante el período colonial, los discursos y las justificaciones a favor de la guerra eran aceptados por la opinión pública en los países colonizadores, como Gran Bretaña y Francia. Hoy las “guerras justas” y las “causas justas” se están llevando a cabo bajo las banderas de los derechos de las mujeres, los derechos humanos, el humanitarismo y la democracia.

Mahdi Darius Nazemroaya es un galardonado escritor de Ottawa, Canadá. Es sociólogo e investigador asociado en el Centro de Investigación sobre la Globalización (CRG), Montreal. Fue testigo de la “primavera árabe” en el norte de África. Mientras que en Libia durante los bombardeos de la OTAN fue corresponsal especial sobre el terreno para el sindicado Flashpoints de investigación del programa KPFA, que se transmite de Berkeley, California.

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